Libertad y Expresión
DENUNCIAN ATAQUES; FURTIVOS A HOSPITALES

DENUNCIAN ATAQUES; FURTIVOS A HOSPITALES

ADÍS ABEBA.- La organización benéfica médica Médicos sin Fronteras dice que los centros de tratamiento en la región fueron saqueados, vandalizados y destruidos de manera deliberada.

La organización benéfica médica Médicos Sin Fronteras (Medecins Sans Frontieres, o MSF) ha condenado un programa “deliberado y generalizado” de ataques a clínicas en la agitada región de Tigray en Etiopía, que se enfrenta al colapso de los servicios de salud tras meses de conflicto militar.

El primer ministro etíope, Abiy Ahmed, lanzó una campaña militar en Tigray en noviembre pasado después de culpar al partido gobernante de la región, el Frente de Liberación Popular de Tigray (TPLF), por los ataques a los campamentos del ejército federal.

Abiy, ganador del Premio Nobel de la Paz 2019, se apoyó en las fuerzas de la región de Amhara del país, vecino de Tigray, para asegurar el oeste y el sur de Tigray una vez que el TPLF se retiró de esas áreas y ya han surgido múltiples informes de condiciones espantosas.

Un comunicado emitido el lunes por Médicos Sin Fronteras dijo que “las estructuras de tratamiento en la región etíope de Tigray fueron saqueadas, vandalizadas y destruidas de manera deliberada y generalizada”, según sus observadores en la zona.

El grupo dijo que había visitado 106 sitios entre mediados de diciembre y principios de marzo y que el 70 por ciento había sido saqueado.

Sólo el 13 por ciento “funcionó normalmente”, agregó el comunicado en francés.

“Uno de cada cinco establecimientos de salud visitados por equipos de MSF estaba ocupado por soldados. En algunos casos esta ocupación fue temporal, mientras que en otros continuó durante la visita”, dijo el grupo.

Según MSF, en Abiy Addi, una ciudad en el centro de Tigray, el hospital fue ocupado a principios de marzo por fuerzas etíopes para tratar a sus heridos, mientras que en Mugulat, al este, “soldados eritreos” utilizaron una clínica local como base.

El 4 de marzo, el jefe de derechos humanos de la ONU alegó posibles crímenes de lesa humanidad en la región de Tigray, hogar de cinco millones de personas, cometidos por tropas etíopes y eritreas.

Etiopía y Eritrea han negado la presencia de soldados eritreos en la región, a pesar de los persistentes informes.

A fines de noviembre, Abiy declaró la victoria en Tigray después de capturar la capital regional, Mekelle, pero los líderes del TPLF huyeron y la lucha continúa.

Mientras tanto, la declaración de MSF alegaba que “en el hospital de Adwa, en el corazón de la región, se rompieron deliberadamente equipos médicos, en particular material de ecografía y monitores”.

Los residentes de la zona se vieron obligados a depender de clínicas menos equipadas y con personal para recibir tratamiento y, a menudo, tuvieron que llegar a ellos a pie porque las fuerzas armadas habían requisado ambulancias.

El director general de MSF, Oliver Behn, instó a que se reparen las clínicas y que se pague al personal médico y se le permita trabajar en un entorno seguro.

AL JAZEERA