INICIATIVA DE LEY DE COMUNICACIÓN SOCIAL Y PUBLICIDAD OFICIAL PARA EL ESTADO.

 

 

¿Un traje nuevo para el emperador?

 

El Traje Nuevo del Emperador” es uno de los cuentos más famosos de Hans Christian Andersen, publicado en 1837 como parte de Eventyr, Fortalte for Børn (Cuentos de hadas contados para niños). La historia es una fábula con un mensaje de advertencia: «No tiene por qué ser verdad lo que todo el mundo piensa que es verdad».

 

Claudia Martínez / La Grilla Oaxaqueña…

 

La iniciativa de  Ley de Comunicación Social y Publicidad Oficial presentada a la Presidenta de la Diputación Permanente de la LXIV Legislatura del Congreso del Estado de Oaxaca, Gloria Sánchez López el pasado 25 de junio por el diputado  del Partido del Trabajo (PT) Saúl Cruz Jiménez, le puso “el cascabel al gato” sobre el manejo discrecional y poco transparente de los recursos destinados a la publicidad por parte del gobierno del estado, municipios y del mismo congreso.

 

Si bien esta propuesta integrada por 55 artículos, señala que sus objetivos son:

 

  1. Garantizar el derecho a la información, la libertad de expresión y el ejercicio de los derechos humanos mediante el uso de la publicidad oficial para comunicar, a través de los medios de comunicación masiva, los servicios que se prestan y las políticas públicas que se impulsan; II. Garantizar la transparencia en el ejercicio de los recursos públicos para la contratación de servicios de comunicación en prensa escrita, radio, televisión y cualquier otro medio de comunicación, III. Asegurar que las pautas publicitarias lleguen eficazmente al público; IV. Vigilar el respeto a los topes presupuestales, límites y condiciones de ejercicio que establezcan los presupuestos de egresos correspondientes; V. Evitar que la publicidad oficial se convierta en un instrumento para censurar, castigar o premiar a medios de comunicación por sus líneas editoriales.

 

Propone también un recorte presupuestal de un 300 por ciento en relación a lo que se destina actualmente, ya que se pasaría de un 0.33 al 0.1 por ciento.

 

Amarrarle las manos al gobernador, presidentes municipales y diputados; transparentar el uso de los recursos, contratos y asignaciones con medios de comunicación y dar cumplimiento a la homologación a la que está obligado el poder legislativo de la ley federal en la materia, son otras de las causas contenidas en la exposición de motivos de esta iniciativa.

 

Evitar que las campañas e información institucional (¿incluye boletín y comunicado?), sean utilizados para promover la imagen personal o partidista de gobernantes y servidores públicos.

 

Transparencia, libertad de expresión y derecho a la información, podrían ser los ejes de esta iniciativa que da respuesta a la necesidad de dotar a los medios de comunicación de un marco jurídico para poder “informarse” sobre los criterios y lineamientos en la asignación de convenios en materia de comunicación social y publicidad, que otorga el estado.

 

Lamentablemente esta iniciativa se hizo a la medida de lo que el legislador  y/o sus asesores creen que debe ser y no lo que es. No hubo convocatoria para escuchar la opinión de los directores y editores de los medios. O sea se planeó en lo oscurito y en silencio. Pero abrió también – no sin antes un rosario de cuestionamientos, críticas y rechazo- Casi a la fuerza, un primer encuentro  del diputado con  algunos editores de medios impresos y portales.

 

En el intercambio de opiniones se le planteo la importancia de contar con la ley en la materia, pero una ley que más que tratar de evitar el desvió, uso discrecional, complicidades, silencios o control en la relación gobierno medios, Obligue al estado y a los municipios a destinar el  70 por ciento de sus presupuesto en medios locales, regionales y estatales. Ya que como empresas son generadoras de fuentes de trabajos directos e indirectos y contribuyen de manera directa a la economía del estado.

 

Contratos transparentes con cláusulas claras; que sean de acceso público no solo ayudaría a generar mejores condiciones económicas y de bienestar social a  quienes trabajan en los medios, sino que permitiría al estado poder establecer un vínculo confiable con los ciudadanos, para informar sobre las acciones, programas y logros de las políticas públicas.

 

Acabaría con los intereses de grupo y personales  –políticos y económicos- . Y no con confecciones de trajes a la medida para los emperadores y lápidas en los cementerios para quienes no accedan a sus exigencias.

Author: Staff